Presentación
Uno de mis tantos propósitos, con relación al año que asiste, es encarnar mi derecho a la libertad de expresión; pues, pese a que dispongo de su legalidad, no poseo el hábito de llevarlo a cabo, y temo que el acervo cultural al que pertenezco no me ha favorecido de manera alguna, tras haber crecido y —como era lógico— haber sido alcanzada por el escarmiento: "Sois belle et tais-toi."
Sin embargo, en contraste con algunas de mis contemporáneas, quienes participan en su propia sexualización, yo —y otras colegas— hemos decidido competir con aquella voz de gárgola embravecida que ha de alojarse en el interior de la mujer; pues, si era verdad que hubiera que decir palabras mientras las hubiera, habría que decirlas hasta ser encontradas.
Por consiguiente, instauro un compromiso conmigo misma: no mantenerme en complicidad con el silencio ni concebirme cual propósito de placer y de disfrute, sino atenta a mis propias necesidades y encauzar esto como estrecha disciplina.
Melissa Rochelle,
Primavera, 2025.
